Esperaba en su barquilla
Tono 70 del Cancionero de Miranda. Orgánico: Tiple, [Alto], Tenor y [guion].
El texto
El tono a tres voces Esperaba en su barquilla, de compositor y poetas anónimos, narra la espera angustiosa de Lucio, un pescador del Guadalquivir, por su amada Laura. Desarrolla el tópico del amor no correspondido: el pescador sufre porque su amada es "ingrata" y no acude a la cita. Su dolor se intensifica con la certeza de que cuanto más sufre él, más se olvida ella de su amor.
La edición
Tanto la voz de alto, cuyo librete está perdido en todo el cancionero, como el guion, que la fuente no trae para este tono, son reconstrucción editorial.
El guion se ha reconstruido como un basso seguente sobre el tenor, siguiendo la práctica dominante en los guiones conservados del cancionero. Como el tenor se mueve entre sol2 y si3, lo dobla casi siempre al unísono; solo pasa a la octava baja en la frase de los cc. 14-19, que sube a do4-mi4, y vuelve a su registro en el salto sol-do del c. 20. Funde las notas repetidas, como en los pedales de si (c. 46) y de re (c. 57), y omite el salto de octava del c. 11 y el re de paso del c. 15, que formaría una cuarta con el alto; conserva en cambio las corcheas de la anacrusa de los cc. 1 y 17, porque fundirlas daría quintas o cuartas con el alto. Cuando las voces callan en el primer tiempo, el guion suena ya en él con la nota de la entrada o la sostiene desde el compás anterior (cc. 1, 6, 17, 20, 26, 42 y 53). Con el tenor cantando, solo se aparta de él en la cadencia del c. 16, donde da desde el tercer tiempo la fundamental re de la dominante bajo el la del tenor y sostiene el retardo 4-3 del tiple.
Las demás cuartas sobre el bajo, la apoyatura del tiple en el c. 16 y su retardo del c. 19, están ya entre el tiple y el tenor de la fuente, y el guion las mantiene al doblar al tenor.
Texto
Coplas
Esperaba en su barquilla
Lucio, un pescador del Betis,
a su dulcísima Laura,
a quien ama eternamente.
Y porque el morir ingrato
lo que un triste sufrir puede,
hace que ella más se olvide
cuando de llamas se acuerde.
Tristes imaginaciones
mil imposibles parecen:
están pintando a lo vivo
dichosas y amargas suertes.
El pescador desdichado,
que en sus amores no duerme,
ora entiende que la ve,
ora quimeras parece.
Y viendo ya que de todo
su bella ingrata no viene,
empezó triste a quejarse
a las aguas y a los peces.
Estribillo
Voyme desterrando
de estas orillas.
¡Ay de mí!
¿Si mudando tierra
mudaré desdicha?