Ay dulce suspiro mío
Tono 69 del Cancionero de Miranda. Orgánico: Tiple, [Alto], Tenor y [guion].
Fuentes poéticas
El estribillo de este tono lo encontramos en las Obras de Don Eugenio Gerardo Lobo:
(Don Eugenio REDONDILLA, QUE LE DIO UNA DAMA. para glossar)
Ay dulce suspiro mío
quando te apartas de mi,
no quissiera mas de ti
que hallarme donde te embio.
cuya glosa nada tiene que ver con nuestras coplas. Las redondillas que le dio una dama a Lobo tienen su origen en la canción en redondillas de Gregorio Silvestre:
Dulce suspiro mío
no quissiera dicha mas
que quando de mi te vas
hallar me donde te embio.
Suspiro llévame en ti
aunque dentro de ti voy
pues cada uno que doy,
me lleva el alma tras si
Anda, ve que yo confío
que mi bien verá cual vas
que yo no deseo más
que hallarme donde te envio
Aunque el texto del tono coincide casi por completo con el de Lobo (solo difiere el último verso, que en el tono es que hallarte a do te envío y en Lobo que hallarme donde te embio), difícilmente podría ser esta la fuente pues Lobo nació en 1679 y no publicaría sus obras poéticas hasta bien entrado el XVIII (la primera, La Selva de las Musas en Cádiz, 1717. Encontramos el Ay dulce suspiro en sus Obras poéticas lýricas de 1738). Es probable que la canción de Silvestre fuera difundida a lo largo del XVII evolucionando a la forma en la que la encontramos en el Cancionero de Miranda y glosada por Lobo.
La edición
Tanto la voz de alto, cuyo librete está perdido en todo el cancionero, como el guion, que la fuente no trae para este tono, son reconstrucción editorial.
El guion se ha reconstruido como un basso seguente sobre el tenor, siguiendo la práctica dominante en los guiones conservados del cancionero: lo dobla al unísono cuando el tenor canta entre re3 y si3 y a la octava baja en las frases que suben a do4-re4 (cc. 20-23, 26-33 y 48-50), y sostiene con él los pedales de re (cc. 28-29) y de la (cc. 62-63). Funde las notas repetidas y omite las de paso (cc. 30 y 48), pero conserva las negras del tenor en los cc. 17 y 51, porque fundirlas dejaría una cuarta del tiple sobre el bajo, y sus puntillos en los cc. 40, 44, 52 y 57, donde todas las voces cambian de acorde en la negra. Cuando las voces callan en el primer tiempo, suena ya en él con la nota de la entrada (cc. 1, 7, 17, 39, 47, 51 y 56). Donde el tenor calla (cc. 24-25), el tiple repite un grado más alto su frase de los cc. 17-19, y el guion sigue la secuencia con el bajo correspondiente.
Las cuartas que el tiple forma sobre el bajo (cc. 56 y 62) están ya entre el tiple y el tenor de la fuente. Las del alto son 6/4 de paso y cadenciales en terceras con el tiple (cc. 8-9 y 28), la misma fórmula que la fuente usa en los cc. 56 y 62.
Texto
Estribillo
¡Ay!, dulce suspiro mío,
cuando te apartas de mí,
no quisiera más de ti
que hallarte a do te envío.
Coplas
¡Ay!, mensajero que envía
la fuerza de mi dolor,
¡ay!, prenda del alma mía,
rayo que mi pecho herido
somete a que no hay desvío
sin atormentarme a mí.
¡Ay!, correo del amor
y de los cielos espía,
¡ay!, prenda del alma mía,
rayo que mi pecho herido
somete a que no hay desvío
sin atormentarme a mí.