Para vos y para mí
Tono 66 del Cancionero de Miranda. Orgánico: Tiple, [Alto], Bajo y [guion].
La edición
El tono Para vos y para mí es uno de los que peor legibilidad presenta de todo el manuscrito del Cancionero de Miranda. Afortunadamente, tenemos una concordancia para la parte del tiple en el manuscrito E-Bbc M 1630 (f. 22r) que permite cotejar las breves que en nuestro manuscrito no se sabe si están ennegrecidas y el uso del puntillo. Bajo la música trae la primera copla y el estribillo, con el mismo texto que el Cancionero de Miranda salvo en el cuarto verso, que allí acaba porque los precio.
Tanto la voz de alto, cuyo librete está perdido en todo el cancionero, como el guion, que la fuente no trae para este tono, son reconstrucción editorial.
El guion se ha reconstruido como un basso seguente sobre el bajo cantado, siguiendo la práctica dominante en los guiones conservados del cancionero: lo dobla al unísono en todo el tono, también en la frase que sube a re4 (cc. 64-65), y funde sus notas repetidas. En los primeros tiempos en que el bajo calla suena ya con la nota que tomará este (cc. 1, 3, 7, 13, 21, 23, 34, 41, 56 y 60). Bajo el ¡Ay! a solo del tiple con que empieza el estribillo (cc. 30-31) sostiene sol, la fundamental del ay con que responden el alto y el bajo en el c. 32; en el compás vacío del c. 38 lleva el enlace fa-sol hacia la entrada en do, y en el silencio del bajo del c. 66 baja a la octava para volver al unísono con su entrada. El paso cromático mi-mi♭ del c. 9 es el del bajo de la fuente, que el guion dobla.
Texto
Coplas
Para vos y para mí,
los desengaños se hicieron,
para vos porque los dais,
para mí porque los quiero.
Si en darlos os desveláis,
yo en servirlos me desvelo;
y, pues no teméis el daño,
es justo estime el provecho.
Hacéis bien, pues que no amáis;
discreta sois en quereros,
mas la propia quïetud
es el amor más discreto.
¡Ay, cuidados bien nacidos!
¡Ay, amados pensamientos!
¿A dónde habéis de ganaros,
si a donde nacéis os pierdo?
Indigno de vuestra vista
y a vuestra muerte padezco,
pues falta la esperanza,
el alma de los deseos.
Estribillo
¡Ay!, grave sentimiento,
pasad aprisa,
pues que veis que muero.