Su hielo esgrime la noche

Tono 32 del Cancionero de Miranda. Texto: Vicente Sánchez (coplas) / Anónimo (estribillo). Orgánico: Tiple 1º, Tiple 2º, [Alto], Tenor y [guion].

El tono Su hielo esgrime la noche pertenece al segundo bloque del Cancionero de Miranda, el de los tonos con coplas y estribillo, y forma pareja con el siguiente, Helado sol en llamas: las coplas de ambos proceden del mismo villancico, como se detalla más abajo. Las coplas (cc. 1-19) aparecen antes que el estribillo (cc. 20-99). Son cuatro cuartetas octosílabas con rima aguda en ó, y el estribillo, Despertad zagalejos, una tirada de versos breves de medida varia.

El texto

Cada copla plantea un combate entre contrarios con el léxico de la esgrima y de la guerra: la noche esgrime su hielo, el sol fulmina su ardor, la sombra lucha con el arrebol, el desdén se armó contra Amor. Los dos últimos versos repiten siempre la misma fórmula, que lo abrasa, ¡aquí del hielo!, / que lo hiela, ¡aquí del sol!: ¡aquí de…! era la llamada con que se pedía socorro, de modo que quien se abrasa pide auxilio al hielo y quien se hiela, al sol. La última copla resuelve la serie en el propio Amor, que une en sí dos contrarios: lo alaba la parte de un ciego y lo humilla la de un dios, las dos caras de Cupido.

El estribillo cambia de registro y se vuelve hacia los pastores. Los despierta para cantar al amor y enseguida rectifica, pero no cantéis, / llorar es mejor, porque al compás de ese llanto también la naturaleza llora y suspira.

Fuentes poéticas

El origen textual del tono Su hielo esgrime la noche es complejo y atípico y está relacionado con el tono siguiente del cancionero, Helado sol en llamas, por lo que reiteramos aquí algunos comentarios.

Testimonios

Las coplas de ambos tonos aparecen, junto a otros dos estribillos, en un villancico doble, que se cantó en la Iglesia del Pilar de Zaragoza en 1668 y que se recopilan en la Lyra poética de Vicente Sánchez1:

Páginas 221 y 222 de la Lyra poétia de Vicente Sánchez

Al año siguiente, en 1669 parte de la letra del villancico de Sánchez se incorpora en un villancico cantado en las celebraciones de la Navidad de la Catedral de Córdoba2. Este villancico manteniendo los dos primeros grupos de coplas y el primer estribillo del original de Sánchez a los que añade otros dos grupos de copas y dos estribillos:

Comienzo del último villancico de los cantado en la Navidad de 1669 en la Catedral de Córdoba

En 1671, en las celebraciones de Navidad de la Catedral de Huesca, encontramos otra encarnación del villancico dividido en romance, estribillo y coplas. El estribillo que aparece aquí por primera vez, Despertad zagalejos, es el mismo que aparece en el primero de los tonos "hermanos" del Cancionero de Miranda.

Cuarta página del pliego de villancicos cantados en la Catedral de Huesva en 1671

El tercero de los villancicos cantados en la Navidad de 1673 en la Catedral de Barbastro3 presenta la misma configuración que el cantado dos años antes en Huesca pero como estribillo mantiene uno de los originales de Sánchez:

En los villancicos que cantaron en la Iglesia de San Justo y Pasto de Alcalá de Henares la Navidad de 1681 el quinto villancico sigue prácticamente el esquema del de Huesca de 1671 salvo una copla de la introducción omitida y un error "mucho" -> "mudo":

En el manuscrito Musica de varios autores escogida por el maestro Geronimo Vermell4, cuya compilación se inició en 1690 pero recoge también obras posteriores5, aparece un villancico de Benito Bello de Torices que sigue el esquema del cantado en Huesca en 1671. La parte que allí se llamaba romance se indica aquí como introdución y Vermell solo copia la primera copla. En las coplas finales se desvía un poco del esquema de Huesca ya que incluye Rendidos tres monarcas que solo aparecía en el villancico primero de Sánchez.

f.105v de la Música de varios autores de Gerónimo Vermell con el comienzo de Su yelo esgrime la noche

El estribillo Despertad zagalejos que comparten el tono del Cancionero de Miranda, el villancico de Huesca de 1671 y el sin fecha establecida de Torices lo encontramos, de nuevo, no muy lejos de Zaragoza: es el estribillo de en los villancicos cantados en la Catedral de Barbastro en la Navidad de 16776. Este villancico, consta de estribillo y coplas en anáfora:

Último villancico de los cantado en la Navidad de 1677 en la Catedral de Barbastro

Completar el rompecabezas de estos dos tonos del Cancionero de Miranda nos lleva de nuevo al mundo de lo humano y al terreno teatral. El estribillo del segundo tono:

Pajarillo que cantas amante,
¡calla, no cantes! ¡No cantes detente!
Llorar es mejor
que no cabe en tus voces
el gozo de oír llorar
Suspende, suspende el canto
pues tiene Amor en el llanto
más cariñosa canción.

es una reelaboración con muy pocos cambios del estribillo de la canción que canta Orfeo en la comedia Eurídice y Orfeo de Antonio de Solís estrenada en Madrid en 1643 y repuesta en 1655:

Pajarillo que cantas ausente,
¡calla, no cantes! ¡No cantes, detente!
Llorar es mejor
que no caben ausencia, dulzura y amor.
Llorar, llorar es mejor.
Suspende, suspende el canto
pues puso Amor en el llanto
la música del dolor.

La escena en la que Orfeo canta esta canción no aparece en las sucesivas ediciones impresas de la comedia aparecidas de los años 1662, 1681, 1716, 1750 y 1765. Sí aparece la escena en el manuscrito E-Mn MSS/164197, que según se correspondería con la puesta en escena de 1655, frente a las ediciones impresas que recogerían la versión de 16438.

f. 9v del manuscrito E-Mn MSS/16419 que incluye la canción Pajarillo que cantas ausente

El texto en el Cancionero de Miranda

Aún conociendo la fuente poética de cada una las partes de este complejo tono, solo podemos conjeturar acerca de los procesos de reelaboración que dieron lugar al texto final usado para dos tonos cuya posición consecutiva en el cancionero es también indicio de esa interrelación. Por un lado, la naturaleza humana de nuestro tono explica las discrepancias con el villancico de Vicente Sánchez. Así del primer grupo de coplas, el texto de la última de Sánchez:

De Hombre, y Dios hacer compuesto
amor quiere en dulce uníon,
que lo eleva, aquí del hombre
que lo humilla, aquí de Dios.

se cambia sutilmente para incidir en la figura de Cupido mientras quita peso al contraste hombre/Dios:

Dos contrarios nun sujeto,
hoy quiere unir el Amor
que lo alaba, ¡aquí de un ciego!,
que lo humilla, ¡aquí de un dios!

La copla rehecha es la única de las cuatro que no procede de Sánchez, y su primer verso solo es octosílabo con la contracción portuguesa nun: con el castellano en un tendría nueve sílabas, y la música no le da más que ocho notas, las mismas que al primer verso de las otras coplas. Quien adaptó la copla pensaba, por tanto, en portugués, y lo más probable es que la versión a lo humano se hiciera en el entorno lisboeta en que se copió el cancionero. El dato no permite, en cambio, decir nada del compositor: la música es la misma para las cuatro coplas y pudo existir antes de que se rehiciera el texto de la última.

Y del segundo grupo, directamente no se incluyen las dos últimas que hace referencia a los Reyes Magos.

La inclusión en el tono del Cancionero de Miranda del estribillo Despertad zagalejos, lo emparenta directamente con el villancico de Huesca de 1671 y con el de Torices. Pese a su estética pastoril, este estribillo es muy propio de la devoción barroca lo que parece indicar que la dirección de la transmisión habría sido, en este caso, de lo divino a lo humano.

El estribillo del otro tono hermano del Cancionero de Miranda, Pajarillo que cantas amante, es, en un principio, netamente humano. De él conocemos numerosas derivaciones humanas y alguna divina9. Aunque no podemos conectarlo con la transmisión de ninguno de los otros bloques poéticos que componen el este par de tonos, resulta interesante la coincidencia entre el no cantéis, llorar es mejor del primer estribillo con el no cantes detente, llorar es mejor del este segundo.

En las notas al tono nº33, Helado sol en llamas, del que conocemos además la fuente musical original, se añaden unos comentarios acerca de la adaptación y reelaboración de este par de tonos.

La música

Las coplas oponen dos texturas. Los dos primeros versos van en homofonía a cuatro (cc. 1-7); en los dos últimos, el tiple 1º canta a solo la acción (que lo abrasa, que lo hiela) y las demás voces le responden juntas con la llamada (aquí del hielo, aquí del sol), que la música convierte así en un grito de varias voces (cc. 8-19).

El estribillo sigue casi palabra por palabra su texto. Despertad zagalejos entra en cadena, una voz tras otra (cc. 20-24). Pero no cantéis se dice dos veces en homofonía y, obedeciendo al mandato, todas las voces callan el compás siguiente (c. 40); llorar se canta en valores largos (cc. 41-47), y sobre llanto se extienden los melismas más amplios de la pieza (cc. 53-55 y 60-65). En llora el alba y suspira el sol (cc. 66-99) las voces se pasan la frase a solo antes de reunirse para la cadencia final sobre do.

La edición

Tanto la voz de alto, cuyo librete está perdido en todo el cancionero, como el guion son reconstrucción editorial. En las coplas el alto deja poco margen de decisión: los dos primeros versos son homofónicos y en los dos últimos el alto forma, con el tiple 2º y el tenor, el trío que responde a las intervenciones a solo del tiple 1º (cc. 8-19). El estribillo es más comprometido. En la cadena de entradas de despertad, zagalejos, una por compás, el alto ocupa el hueco del c. 21, entre la del tiple 1º (c. 20) y la del tenor (c. 22). En llorar, llorar es mejor (cc. 41-46) acompaña al tenor casi siempre en terceras, y en que al compás de su llanto entra con el tiple 2º (c. 58), al que responden juntos el tiple 1º y el tenor en el compás siguiente. En el pasaje de llora el alba y suspira el sol (cc. 66-84), en el que los tiples y el tenor se van pasando las frases a solo, el alto calla, y entra en el c. 85 con la cabeza de y suspira que antes han expuesto el tiple 1º (c. 70), el tiple 2º (c. 77) y el tenor (c. 82). La negra de paso de ese motivo forma en los cc. 85 y 95 una cuarta sobre el bajo, la misma que la fuente produce con esa figura entre el tiple 2º y el tenor (cc. 30, 56 y 83), y se ha mantenido para no romper la imitación.

El guion se ha reconstruido como un basso seguente sobre el tenor, que es la práctica dominante en los guiones conservados del cancionero. El tenor, en clave de do en 3ª, se mueve en un registro agudo, así que el guion lo dobla por lo general a la octava baja y solo al unísono en sus frases graves (cc. 29-35, 55-64, 82-84 y 92-99). Donde el tenor calla, que en este tono es a menudo, el guion lleva un bajo armónico propio: bajo los solos del tiple 1º de las coplas encadena quintas descendentes (la-re-sol-do, cc. 8-11), y en los dos compases en que callan todas las voces (cc. 40 y 50) enlaza las frases con un paso de subdominante a dominante hacia la entrada siguiente. En el c. 1, donde las voces entran con una anacrusa de negra, el guion ataca desde el primer tiempo la nota de la entrada, como hace el de la fuente en el único caso análogo del cancionero (tono 39, c. 73). En el silencio de todas las voces que sigue a la cadencia en la del c. 7, el guion no se queda en la nota tenida, sino que sube y baja la octava (cc. 7-8), con la misma fórmula que el guion conservado del tono 27 en una cadencia idéntica (cc. 9-11). Con el tenor cantando, solo se aparta de él para dar la fundamental en los cc. 41 y 45; en la cadencia del c. 94, donde toma el sol-do mientras el tenor desciende mi-re-do, y en el c. 97, donde omite una nota de paso del tenor.

Nuestra decisión de editar este grupo de coplas y estribillos como dos tonos diferentes y no como un tono doble a modo del villancico de 1668 obedece a que en el Cancionero de Miranda aparecen con dos entradas diferentes en los índices de los libretes:

La discrepancia entre el tiple 1º y el 2º se debe a que las coplas impares se cantan a solo por el tiple 1º, y restos a 4. Por eso el tiple 1º lista la primera copla (a solo) Helado sol en llamas y la segunda (a 4) En brazos del alba mientras que el tiple 2º solo lista la segunda.

Notas

  1. SÁNCEHZ, Vicente: Lyra poetica. 1688. Existen multiples ejemplares de esta edición disponibles online, siendo la digitalización de mejor calidad la Biblioteca de la Universidad Complutense (signatura BH FLL 29795): https://patrimoniodigital.ucm.es/s/patrimonio/item/679206 ↩

  2. Letras de los villancicos que se contaron en la ... Yglesia de Cordoba, en la Kalenda, Noche, y Dias de la Natiuidad de ... Iesu Christo, este año de 1669. Ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional de España con signatura E-Mn VE/127/61 disponible online en: https://bnedigital.bne.es/bd/es/viewer?id=a9a6026e-63d8-44f6-9236-fab4a1ab9435 ↩

  3. Se conservan en un volumen facticio GB-Lb 11450.dd.8. ↩

  4. Musica de varios autores escogida por el maestro Geronimo Vermell : 1690 : se escrivia en la ciudad de Borja. E-Bbc M/927 ff. 105v-106r. Copia digitalizada disponible en https://mdc.csuc.cat/digital/collection/partiturBC/id/73573 ↩

  5. ANGULO, Raúl: Sebastián Duron (1660-1716). Obras sacras en romance vol. 3. pp. 8-9 ↩

  6. Villancicos, que se han de cantar en la ... Cathedral de Barbastro, la noche del Nacimiento de ... Iesu Christo, este año de 1677. Ejemplar E-Mn R/34981/8 disponible online: https://bnedigital.bne.es/bd/es/viewer?id=33ba60da-e85e-4973-9c71-63d728c10c22 ↩

  7. Copia digital de este manuscrito disponible online en https://bnedigital.bne.es/bd/es/viewer?id=7fbccbbd-3611-49d8-ad84-89da3e19623f ↩

  8. PUCHAU, Maria del Mar: El arte dramático de Antonio de Solís y sus relaciones con la música: sus comedias mitológicas. pp. 215-217. Así mismo la autora es la responsable de la edición cŕitica de la comedia para Clásicos Hispánicos bajo licencia Creative Commons BY-NC disponible online en https://clasicoshispanicos.com/ebook/euridice-y-orfeo/ ↩

  9. Entre ellas "Pajarillo que cantas alegre" de Juan Hidalgo del manuscrito E-Mn MC/5001/15, "Pajarillo que cantas amores" de Matías Veana en el manuscrito Gayangos-Barbieri E-Mn MSS/13622, "Pajarillo que cantas en un monte" de Salvador García (cantados en la fiesta de la Transfiguración de Cristo en la Iglesia de San Salvador de Sevilla en 1700) ↩

Texto

Coplas

Su hielo esgrime la noche,
el sol fulmina su ardor
que lo abrasa, ¡aquí del hielo!,
que lo hiela, ¡aquí del sol!

Con la más villana sombra,
lucha el más noble arrebol
que ciega, ¡aquí de su luz!,
que alumbra, ¡aquí de su horror!

Contra Amor, que arroja perlas,
de hielo el desdén se armó
que llora, ¡aquí del desdén!,
que ofende, ¡aquí del Amor!

Dos contrarios nun sujeto,
hoy quiere unir el Amor
que lo alaba, ¡aquí de un ciego!,
que lo humilla, ¡aquí de un dios!

Estribillo

Despertad, zagalejos,
cantad al amor,
pero no cantéis,
llorar es mejor,
que al compás
de su llanto
llora el alba
y suspira el sol.