Con el cántaro Marica

Tono 29 del Cancionero de Miranda. Orgánico: Tiple 1º, Tiple 2º, [Alto], Tenor y [guion].

El tono nº29, Con el cántaro Marica, es el primero del cancionero del que no tenemos una parte de guion, algo que a partir de este punto sucederá con frecuencia. Se trata, al igual que el tono anterior, de un tono de sección única sin estribillo.

El texto

El poema es un romance de cinco cuartetas octosílabas con rima aguda en á en los versos pares (mal, amar, libertad, enfermedad, caudal, cristal…), y convierte una escena pastoril corriente, la zagala que va a la fuente con el cántaro, en un trayecto sin salida. El objeto que da título al tono pierde su función: Marica va a buscar agua, pero el caudal que cuenta es el de sus ojos, un llanto tan abundante (tan liberal es su llanto) que pone en duda el de la fuente. La tercera copla formula el intercambio aplicando a ambos la misma materia preciosa: que en vez de fuentes de plata / sirven ojos de cristal.

Las dos primeras coplas preparan esa equivalencia con un vocabulario musical. Marica viene cantando su mal, lo siente a lo grave y lleva mal templado el instrumento / de su dulce libertad: la pérdida del sosiego se dice como un instrumento desafinado, y el suspiro se lee como síntoma, señas son de enfermedad.

Las dos últimas cierran el círculo. Llegar a la fuente no da descanso, porque la niña llora celos y llorando crecen más, y volver a la cabaña tampoco, porque sigue a un guía que no puede orientarla, un dios ciego y rapaz. Ninguno de los dos extremos del recorrido, ni la fuente ni la casa, llega a ser refugio.

La música

La copla se divide en dos mitades. En la primera (cc. 1-20) las voces declaman juntas los tres primeros versos: cantando viene su mal se dice dos veces, con cadencia sobre sol en ambas (cc. 7 y 12), y el tercer verso, ¡oh, cómo siente a lo grave, frena la declamación con valores largos (cc. 13-20) hasta detenerse dos compases sobre grave antes de la cadencia sobre la (c. 20). En la segunda (cc. 21-38) el último verso, del discreto y del amar, pasa a una textura de entradas escalonadas, y sus cadencias recorren sol, do, si y mi (cc. 24, 26, 29 y 31) antes de volver a sol para cerrar (c. 37).

La edición

Tanto la voz de alto, cuyo librete está perdido en todo el cancionero, como el guion son reconstrucción editorial. La primera mitad del tono (cc. 1-20) es homofónica: las voces declaman juntas sílaba a sílaba y el alto se limita a completar la armonía. En la segunda (cc. 21-38), el verso del discreto y del amar se reparte en entradas escalonadas. La fuente presenta emparejados al tiple 1º con el tenor (cc. 21 y 26) y a los dos tiples (c. 34), pero el tiple 2º (cc. 23 y 27) y el tenor (c. 32) entran solos. En esas entradas el alto se suma con el mismo ritmo y el mismo texto, de modo que el diálogo se mantiene por parejas de voces de principio a fin.

El guion se ha reconstruido como un basso seguente sobre el tenor, que es la práctica dominante en los guiones conservados del cancionero. Como el tenor canta casi sin interrupción, el guion lo dobla al unísono o a la octava baja con un ritmo más sencillo: funde las notas repetidas y los saltos de octava del tenor (cc. 8 y 26), ataca la nota de su entrada cuando este calla en el primer tiempo (cc. 1, 13 y 21) y prolonga el bajo anterior en el c. 32. Las cuartas que los tiples forman sobre el bajo son retardos o apoyaturas que resuelven en la tercera (cc. 18, 25, 31 y 36); están ya entre los tiples y el tenor de la fuente y, como suelen hacer los guiones conservados del cancionero, el guion las mantiene al doblar al tenor.

Texto

Coplas

Con el cántaro Marica
cantando viene su mal,
¡oh, cómo siente a lo grave
del discreto y del amar!

Mal templado el instrumento
de su dulce libertad,
suspira triste la niña:
señas son de enfermedad.

Tan liberal es su llanto
que en duda pone el caudal,
que en vez de fuentes de plata
sirven ojos de cristal.

Cansada llega a la fuente,
mas ¿cómo descansará
si llora celos la niña
y llorando crecen más?

A su cabaña se vuelve,
pero mal puede llegar
quien sigue niño tirano
y a un dios ciego y rapaz.