Alarma, alarma, luceros

Tono 8 del Cancionero de Miranda. Orgánico: Tiple 1º, Tiple 2º, [Alto], Tenor y guion.

El tono Alarma, alarma, luceros, con apenas siete compases, es el musicalmente más breve de todo el Cancionero de Miranda.

El texto

La descripción de una figura real francesa que se convierte en sol de Portugal y cuya belleza admiran los astros más soberanos de la Europa sugiere que este tono pudo haberse compuesto para celebrar a María Francisca Isabel de Saboya (1646-1683), reina consorte de Portugal primero como esposa de Alfonso VI (1666-1667) y posteriormente de Pedro II (1668-1683). La referencia final a los astros más soberanos / de la Europa que la desean coronar confirma el carácter cortesano del texto y sugiere una ceremonia de particular relevancia dinástica, posiblemente una boda real, coronación o recepción diplomática.

El texto desarrolla una alegoría bélico-amorosa donde una hermosa deidad desafía a los astros en una batalla cósmica de bellezas. La paradoja barroca invierte el sentido bélico: no se trata de empezar guerra sino de conseguir mucha paz a través de la rendición admirativa.

La edición

La voz del alto, cuyo librete está perdido, es reconstrucción editorial.

Texto

Coplas

Alarma, alarma, luceros,
que aquesta hermosa deidad
tiene contra vuestros rayos
muchos truenos de cristal.

Prevenid los escuadrones,
no para guerra empezar,
sino para que os reduzca
poca guerra a mucha paz.

No penséis, rayos soberbios,
de lucidos blasonar;
que los del sol han salido
a oscurecer los demás.

Viene tan bello y donoso
que ha parecido, al llegar,
todo de Francia en el traje,
siendo sol de Portugal.

Los astros más soberanos
de la Europa, en un compás,
cuando su hermosura admiran,
la desean coronar.