Cuando los deseos son tan divinos

Tono 49 del Cancionero de Miranda. Música: Fray Felipe de la Madre de Dios. Orgánico: Tiple 1º, Tiple 2º, Alto, Tenor y guion.

Del tono Cuando los deseos son tan divinos, atribuído a Fray Felipe de la Madre de Dios en el Cancionero de Miranda, existen otras dos fuentes musicales: el Cancionero poético-musical hispano de Lisboa (sin autoría), y el manuscrito Mus.ms. 2882 de la Bayerische Staatsbibliothek de Munich (atribuido a Fray Felipe de la Madre de Dios). Encontramos el mismo texto (coplas 1ª, 2ª y 4ª) con otra música en un tono del Cancionero de El Escorial E-E 173-12-15 (48)1.

Fuentes musicales

Los guiones del manuscrito de Múnich y el del Cancionero de Miranda muestran dos maneras de concebir el acompañamiento sobre una misma armonía. Ambos coinciden nota por nota en un tercio de los compases, casi todos ellos pasajes a cuatro voces, y comparten incluso el salto de cuarta disminuida mi bemol-si con que el bajo acompaña al tenor en «son tan divinos». El guion de Miranda es un bajo seguente: se mantiene en la octava del tenor, reproduce sus semínimas de paso y, cuando el tenor calla, dobla a la octava baja a la voz más grave. El de Múnich es un bajo más independiente: desciende a la octava grave hasta el re, enlaza las frases con líneas por grados conjuntos, acompaña los solos del tiple 1º con fórmulas cadenciales completas donde Miranda repite una nota o la sostiene, y en los «ay» iniciales del tiple añade una segunda cuarta disminuida, si bemol-fa sostenido. Donde divergen, las armonías de uno y otro son casi siempre igualmente válidas, a menudo el mismo acorde en distinta posición. Los pocos lugares en que uno de los dos guiones choca con las voces son alteraciones omitidas o deslices de una posición en el pentagrama, y en cada caso la lectura del otro testimonio permite corregirlos.

La edición

De la fuente conservada en Munich se ha adaptado la parte de alto, perdida tanto en el Cancionero de Miranda como en el Cancionero poético-musical hispano de Lisboa.

Notas

  1. Agradecimientos a Jaime Sepulcre de la Real Biblioteca de El Escorial por la facilidades dadas para consultar esta obra. ↩

Texto

Estribillo

Cuando los deseos
son tan divinos,
¡ay, qué lástima fuera
verlos perdidos!

Coplas

Deseos sin esperanza,
más ciegos sois que atrevidos,
pues siempre encontráis los bienes
y nunca veis los peligros.

¿De qué sirven los incendios
tantas veces repetidos,
si la fe la desconoce
quien da causa al sacrificio?

¿Qué importa que de las penas
se retiren los suspiros,
si no es fineza el silencio
cuando hasta un ay es delito?

Si con evidencias tantas
aún no os dais por convencidos,
decid: ¿a dónde, deseos,
caminan vuestros designios?

Dejad, suspended el vuelo,
no porque algún precipicio
sea premio riguroso
de vuestro usar nunca visto.

Mas porque el respeto pueda
decir con justo motivo
que por ser finos queréis
parecer que no sois míos.